
San Lorenzo derrotó por 3-1 a All Boys en el Nuevo Gasómetro. Menseguez, Pereyra y Tula anotaron los goles del local (descontó Matos, de penal). El equipo de Ramón Díaz está a un punto de los líderes Vélez y River.
No fue un partido cómodo para ninguno de los dos. Primero, para San Lorenzo que no encontró -más allá de su voluntad- ese rol principal que le reclama su historia de equipo grande y protagonista. Luego, para All Boys, que siempre pretende tener la pelota para generar juego asociado y se terminó encontrando con un mediocampo rival dispuesto a rasparse las rodillas hasta pasado mañana en nombre de recuperar la pelota.
Hubo un cambio que tuvo que ver con las necesidades de San Lorenzo y también con el azar: a los once minutos ingresó Leandro Romagnoli por Diego Placente.
No cambió demasiado el desarrollo en consecuencia. All Boys no se inhibió; San Lorenzo no se soltó. Y así se fueron hasta el entretiempo.
A los nueve minutos, tras un pase de Juan Manuel Torres, definió Juan Carlos Menseguez apareciendo por la izquierda. A los 23, parecía que todo era de San Lorenzo: un centro desde la derecha de Romagnoli, encontró en la cabeza de Guillermo Pereyra el camino previo al segundo grito de la noche.
Todo era de San Lorenzo, sobre todo considerando que a los 15 minutos el rival se había quedado con un futbolista menos a consecuencia de la expulsión de Fernando Sánchez.
Pero en breve, volvieron los fantasmas bajo el cielo del Bajo Flores. Penal de Fernando Meza a Sebastián Ereros. Definición de Mauro Matos y un partido distinto desde entonces al final, al menos en la impresión.
En un minuto todo quedó resuelto: a los 35, se fue expulsado el defensor Carlos Soto. En la jugada siguiente, un cabezazo del capitán Cristian Tula garantizó la victoria. Tres a uno. Y un rato para liberar tensiones. Y para que la gente se animara incluso a la osadía de un "ole/ole/ole" que al principio se parecía mucho a un imposible.
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