
Argentina le ganó 88 a 79 a una Jordania que complicó demasiado. Otra vez se dependió mucho de Scola (28 puntos), goleador del torneo. La Selección se aseguró ser al menos segunda en el grupo.
Argentina mantiene la racha ganadora en este Mundial, aunque todavía no logra completar una actuación convincente.
El partido comenzó con el más fulminante parcial de Argentina en ataque en este Mundial. El 35-19 (con 15 de Scola y 12 de Delfino) que consumó la Selección en los diez minutos iniciales marcaron la diferencia real que existe entre los dos equipos.
Frustrado por la falta de respuestas de esa defensa individual, Mario Palma dio la orden de pasar a una zonal que se hizo indescifrable para Argentina. Scola recibió menos juego, Delfino falló mucho y Jordania se dio el gusto de correr algunos contraataques y enterrar la pelota en el aro argentino para alegría de los hinchas turcos que, lógicamente, estuvieron del lado del más débil.
Argentina llegó a sacar 20 en el primer tiempo (46-26) a 4'22” del final con un triple de Paolo Quinteros (9 puntos en el cuarto) y después pasó lo que ya había advertido el técnico Sergio Hernández que podía pasar. “para un equipo con 30 años de promedio y tanta experiencia como tiene Argentina, ante un rival como Jordania lo más difícil es lograr el nivel de concentración que exige ese compromiso”. Efectivamente, costó mantener la concentración y se fueron al descanso con sólo doce de luz (49-37).
La cabeza del equipo se había ido antes al vestuario, y nunca volvió. Así Argentina permitió a los jordanos completar un parcial de 16-0 para ponerse a sólo tres (49-46). Una pequeña reaparición en el partido le sirvió a Scola para meter una rachita de cuatro puntos, llegar a 21 y trepar a los más alto de la tabla de goleadores del certamen que hasta aquí había comandado el neocelandés Kirk Penney.
Lejos de poder aprovechar este partido para darles descanso a sus principales figuras, Scola, Delfino y Prigioni tuvieron su partido con más minutos en cancha.
Argentina preocupa de cara al futuro. Mañana el rival será Serbia y estará en juego el primer puesto en el grupo A. Ganar ese partido tiene la contra de que obliga a jugar muy pronto (el sábado) y con un viaje en el medio
No hay comentarios:
Publicar un comentario