La "Academia" venció por 4 a 0 con goles de Matías Martínez, Giovanni Moreno (de penal), Matías Cahais y Gabriel Hauche. El "Granate", que terminó con dos menos, cayó goleado por segunda vez consecutiva.Racing tuvo más la pelota desde el comienzo, pero el primer tiempo en general se jugó en la mitad de cancha porque al equipo local le costó mucho ser ofensivo, en cambio Lanús fue más punzante y generó las mejores situaciones.
Hubo excesos de infracciones de Racing para contener los intentos granates, tal es así que en 40 minutos de juego Lanús debió hacer dos cambios obligados ya que salieron muy golpeados sus delanteros Mario Regueiro y Santiago Salcedo.
Lo más curioso fue que Racing terminó la primera parte poniéndose en ventaja gracias a un cabezazo de Martínez, quien debió ser expulsado unos minutos antes al aplicarle una tremenda tijera desde atrás a Sebastián Blanco, quien inclusive fue amonestado por el juez, probablemente por la posterior protesta.
Abal perdió las riendas del partido desde los primeros minutos y todo pudo haber derivado en incidentes graves ya que tras el gol de Racing, todo Lanús encaró al asistente Gustavo Esquivel y debió intervenir la policía para calmar los ánimos cuando estaban al borde de una pelea generalizada.
Volviendo a lo que fue el partido, Lanús de contra, tuvo varias ocasiones propicias mientras Racing llegó por jugadas de pelota parada o pelotazos cruzados. Las carencias del equipo de Russo fueron, una vez más, de peso ofensivo en el área rival, pero en esta ocasión también se notaron gruesos errores de la última línea.
A los 19, en una contra de Lanús Salcedo cedió largo para Romero, quien tiró por encima del arquero Jorge De Olivera y la pelota se fue apenas alta.
A los 22, Blanco le disputó y le ganó una pelota dividida a Lucas Aveldaño, pero su disparo fue desviado al córner magistralmente por el arquero racinguista.
Con Lanús cada vez más cerca de la apertura del marcador, fue Racing el que se puso en ventaja después de un córner de la izquierda ejecutado por Patricio Toranzo, una serie de rebotes y el cabezazo de Martínez que Agustín Marchesín alcanzó a rechazar, pero cuando la pelota ya había traspasado la línea unos 60 centímetros.
En el complemento, Racing salió decidido a conseguir el gol que le asegurara el triunfo, pero siguió con las dificultades del principio y sus principales argumentos fueron tiros de larga distancia, hasta que a los 17 Moreno generó un penal en jugada individual. El volante racinguista se escapó en solitario y cuando encaraba hacia el arco fue Hoyos el que lo manoteó, falta que Abal no dudó en sancionar. El claro penal lo convirtió el mismo Moreno, de zurda a la derecha del arquero que eligió el otro palo.
Dos minutos más tarde Lugo metió un codazo intencional y vio la tarjeta roja directa. Eso dejó a Lanús completamente fuera del partido y al mismo tiempo le permitió a Racing dominar a su antojo el trámite.
A los 27, Moreno metió un pase profundo para Hauche, quien picó de derecha al medio y cuando le salió el arquero la tocó para la entrada en solitario para la entrada de Cahais al gol.
Y cuando se caía el partido, Moreno exigió al máximo los reflejos del arquero Marchesín, quien dio rebote, y Hauche, a la pesca, la clavó en el arco cerrando una goleada que no la había pensado ni el más optimista hincha del equipo de Avellaneda.
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